Cazando criminales de guerra nazis

30/Ene/2013

The Jerusalem Post, Efraim Zuroff

Cazando criminales de guerra nazis

Durante los últimos 11 años, el Centro Simon Wiesenthal ha publicado anualmente un informe sobre los esfuerzos por llevar a los criminales de guerra nazis ante la justicia en todo el mundo. La iniciativa comenzó en 2002 a raíz de una consulta/sugerencia del reportero Elli Wohlgelernter de IBA para hacer una lista de los responsables del Holocausto «más buscados»; y luego se convirtió en una recopilación completa de estadísticas sobre condenas y acusaciones, de investigaciones nuevas y en curso y un «boletín de calificaciones» que evalúa la actuación de cada país que está, debería estar o podría estar involucrado en el tema, junto con la lista de los criminales requeridos más prominentes que aún podrían estar vivos y los más probables de ser llevados a juicio durante el próximo año.Teóricamente, tratamos de publicar los resultados cada Día del Recordación del Holocausto (Iom Hashoá) y es por eso que el informe cubre generalmente el «año» que va del 1º de abril al 31 de marzo antes del Día de Recordación del Holocausto; pero, invariablemente, no todas las agencias de los gobiernos que se supone deben facilitar la información pertinente en respuesta a nuestro cuestionario envían sus respuestas a tiempo. Por lo tanto, nuestro informe completo se publica esta semana en forma previa al Día Internacional de Recordación del Holocausto de las Naciones Unidas..Durante esta década en la que se ha emitido el informe, el mismo ha cumplido varias funciones importantes. La primera es, obviamente, documentar todos los resultados alcanzados.Aunque el tema de los criminales de guerra nazis recibe su buena cuota de atención en los medios, relativamente poco se informa sobre la mayoría de los casos, ya sea por el rango relativamente bajo de los acusados, o por el lugar de celebración de los juicios (la mayoría de los casos en Europa Oriental son rutinariamente ignorados por los principales medios de comunicación de Europa Occidental y América del Norte y del Sur), a menos que un caso tenga algún tipo de componente sensacionalista.Un segundo propósito es dejarle en claro a todos los países involucrados en el tema, que la actividad o la ausencia de la misma, es objeto de estrecha vigilancia y publicidad. Un ejemplo interesante en este sentido fueron las recientes decisiones de Noruega (en 2008) y Suecia (en 2010) de modificar sus plazos de prescripción en los casos de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, lo que les impidió investigar, y mucho menos enjuiciar, criminales de guerra nazis..Como resultado de ello, los dos países recibieron una calificación reprobatoria año tras año en nuestros informes. Desafortunadamente, los cambios en las leyes no se hicieron retroactivos y por lo tanto en los casos de colaboradores de los nazis noruegos y suecos, y hubo numerosos casos de colaboradores locales en ambos países, especialmente en Noruega que fue ocupada por los nazis, el tema está terminado, pero por lo menos podrán procesar a delincuentes en los casos más recientes de genocidio y limpieza étnica.Otro resultado importante es demostrar que aún es posible llevar a los responsables de crímenes del Holocausto ante la justicia.En ese sentido, las estadísticas de nuestro último informe son esclarecedoras:Del 1º de abril de 2011 hasta el 31 de marzo 2012, diez criminales de guerra nazis fueron condenados – nueve en Italia y uno en Alemania – una cifra cinco veces superior a la del año anterior.Desde que comenzamos a llevar estadísticas sobre este tema (1º de enero de 2001 hasta 31 de marzo 2012), se han producido 99 resoluciones judiciales exitosas contra criminales de guerra nazis y se presentaron 89 acusaciones nuevas, seis durante el año anterior.Y si bien hubo una disminución en la cantidad de nuevas investigaciones iniciadas, la cantidad de investigaciones en curso, al 1º de abril de 2012, era de 1.138 en 10 países, una cifra que deja espacio para un prudente optimismo de que al menos varios criminales de guerra adicionales deberán rendir cuentas en los próximos años.por sus crímenes Todo lo anterior demuestra claramente, que todavía es posible llevar a criminales de guerra nazis ante la justicia y, de hecho, las base morales y judiciales para hacerlo siguen siendo tan convincentes como siempre, y se pueden resumir básicamente de la siguiente manera:1. El paso del tiempo no disminuye en absoluto la culpa de los asesinos. El hecho de haber eludido a la justicia hasta el presente, no altera su responsabilidad penal.2. La edad avanzada no debe proteger a aquellos que cometieron crímenes tan atroces. El hecho de que una persona llegue a los 85 o 90 años, no convierte a un asesino en un Gentil Justo.3. La obligación de nuestra generación hacia las víctimas es hacer un esfuerzo honesto para encontrar a sus asesinos, que mataron a civiles inocentes sólo porque fueron clasificados como «enemigos del Reich».4. El esfuerzo continuado por llevar a los responsables del Holocausto ante la justicia envía el fuerte mensaje de que si alguien comete crímenes tan terribles, habrá quienes tratarán de encontrarlo incluso décadas más tarde y hacerle pagar por sus crímenes. Desafortunadamente, demasiados de los que cometieron crímenes en la Shoá han escapado de la justicia, lo cual sólo puede alentar e inspirar a los actuales neonazis y antisemitas.5. Los juicios de los criminales de guerra nazis, cuando se realizan correctamente, son las mejores lecciones de historia disponibles y una herramienta importante en la lucha contra la negación, la distorsión y el revisionismo del Holocausto.Y para concluir, un último punto. A menudo me preguntan si, en vista de los muchos años que han pasado desde que hombres y mujeres jóvenes  cometieran sus crímenes, los criminales hoy en día no lamentan  lo que hicieron.En teoría, es esta una cuestión interesante y que podría ser fortalecida por la enorme cantidad de información actualmente disponible sobre el Holocausto.Por desgracia, nunca he encontrado un nazi que expresara su pesar o remordimiento y que estuviera dispuesto o dispuesta a confesar sus crímenes. Estas son las últimas personas sobre la tierra en merecer simpatía, ya que no la tuvieron con sus víctimas inocentes.En el Día Internacional de Recordación del Holocausto, este es un mensaje importante que debe ser dado a conocer en todo el mundo.El autor es el “cazador de nazis” de más alto rango del Centro Simon Wiesenthal y director de su oficina en Israel. Su último libro, “Operación última chance, la búsqueda de un hombre para llevar a los criminales nazis ante la justicia” (Palgrave / Macmillan) ha sido publicado en siete idiomas.